CNAE secundarios: el campo que decide si tu cliente puede pedir una subvención
Dos empresas de desarrollo de software. Las dos con el CNAE 6201, "Actividades de programación informática". Misma provincia, mismo tamaño, misma antigüedad.
Sale una convocatoria de ayudas y una de ellas encaja perfectamente. La otra no puede ni presentarse.
La diferencia no está en el CNAE principal, que es idéntico. Está en un campo que la mayoría de fichas de empresa deja vacío: las actividades secundarias.
Por qué una convocatoria puede aceptar tu actividad secundaria
Cuando una administración publica unas bases reguladoras, tiene que definir a qué empresas van dirigidas las ayudas. Y casi siempre lo hace con el CNAE, la Clasificación Nacional de Actividades Económicas.
Lo que no es evidente es que no lo hace siempre de la misma forma. Hay tres maneras habituales de acotar la actividad, y no son equivalentes:
- Por códigos concretos. "Podrán ser beneficiarias las empresas con CNAE 7410, 7311 o 7420." Es la más restrictiva y la más clara.
- Por división. "Empresas encuadradas en la división 74." Una división son los dos primeros dígitos, así que la 74 abarca desde el diseño especializado hasta la traducción o la fotografía.
- Por sección. "Actividades profesionales, científicas y técnicas." Es la sección M, y engloba varias divisiones enteras.
Cuanto más ancha es la definición, más empresas caben. Y aquí está el punto que suele pasarse por alto: muchas convocatorias no exigen que la actividad subvencionable sea la principal. Basta con que la empresa la tenga declarada.
Tiene sentido si se piensa desde el lado de la administración. Una ayuda al diseño industrial quiere llegar a empresas que hacen diseño industrial, sean o no eso lo primero que ponen en su factura.
El ejemplo de las dos empresas de software
Volvamos a las dos empresas del principio.
La primera declara, además del 6201, un CNAE secundario: 7410, actividades de diseño especializado. Hace software, sí, pero también diseño de producto para clientes industriales. Es una línea de negocio real, aunque menor.
La segunda declara como secundario el 6202, consultoría informática. Otra actividad legítima, pero que pertenece a la misma familia que la principal.
Llega una convocatoria dirigida a la división 74. La primera empresa entra: tiene una actividad declarada en esa división. La segunda no tiene nada que hacer ahí, porque sus dos códigos están en la división 62.
Mismo sector aparente. Mismo tamaño. Resultado opuesto.
Y lo que hace que este caso importe no es lo excepcional que sea, sino lo contrario: es una situación normal. Casi cualquier empresa con dos o tres años de recorrido tiene actividades que no caben en un solo epígrafe.
Cuántas convocatorias filtran realmente por CNAE
Conviene poner el problema en su sitio, porque tampoco es que el CNAE lo decida todo.
Analizando las más de 5.500 convocatorias activas que agregamos de la BDNS y los boletines autonómicos, alrededor del 30% incluye algún tipo de restricción por actividad económica. El 70% restante son ayudas horizontales: digitalización, contratación, eficiencia energética, internacionalización. Ahí el CNAE no filtra, y lo que decide es el territorio, el tamaño o el tipo de inversión.
Pero ese 30% no es un residuo. Son cerca de 1.700 convocatorias en las que la actividad declarada determina si una empresa puede presentarse o no. Y dentro de ellas están muchas de las ayudas sectoriales, que suelen ser las de mayor importe por beneficiario.
Si llevas una cartera de clientes, ese 30% es la parte del catálogo donde tu trabajo de rastreo se convierte en dinero para ellos. Y también donde un campo mal rellenado en tu ficha de cliente hace más daño, porque lo que produce no es un error visible: produce silencio. La convocatoria simplemente no aparece.
Nosotros construimos Subelio precisamente para cruzar esto de forma automática, pero el razonamiento vale igual si lo haces a mano.
Qué hacer con esto en la práctica
Tres cosas concretas, por orden de rentabilidad.
Revisa el modelo 036 de tus clientes, no lo que crees que hacen. Muchas empresas tienen epígrafes dados de alta que nadie recuerda: una actividad que se probó hace años, una línea que se abrió para un cliente concreto. El 036 declara epígrafes de IAE, no códigos CNAE, así que no hay equivalencia automática entre uno y otro — pero es donde ves de un vistazo todas las actividades que el cliente tiene realmente dadas de alta, y de ahí sale la lista de CNAE que debería figurar en su ficha. La fuente, no la memoria.
Declara la actividad real, no la aspiracional. Esto es la otra cara. Añadir un CNAE que la empresa no ejerce para intentar encajar en una convocatoria es una mala idea: en la justificación hay que acreditar la actividad, y una discrepancia entre lo declarado y lo real puede acabar en reintegro. El objetivo es no perder ayudas a las que ya se tiene derecho, no fabricar derechos que no existen.
Presta atención a las empresas con actividad mixta. Son las que más se benefician y las que peor suelen tener la ficha: la panadería que también tiene obrador de restauración, el taller que además hace formación, la consultora que factura desarrollo de software. Cada una de esas actividades es una puerta de entrada a un grupo distinto de convocatorias.
El problema cambia con el tamaño de la cartera
Para un gestor con diez clientes, esto se resuelve con una tarde de revisión.
Para un despacho con ciento cincuenta, es otra cosa. No porque el razonamiento sea más difícil, sino porque el volumen lo hace inabordable a mano: cada día se publican decenas de convocatorias nuevas, cada una con su forma particular de acotar la actividad, y cruzarlas contra ciento cincuenta fichas de cliente con dos o tres actividades cada una no es un trabajo que quepa en la jornada de nadie.
Es justo el punto donde conviene que lo haga una herramienta y el gestor se dedique a lo que aporta valor: decidir cuáles merecen la pena y presentarlas bien.
Pero ninguna herramienta arregla un dato que no está. Si la ficha del cliente solo tiene el CNAE principal, el cruce se hace sobre información incompleta, y el resultado será incompleto por muy bueno que sea el motor.
Empieza por el 036. Es lo más barato que puedes hacer por la cartera de tus clientes esta semana.